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SALVAGUARDA
Tras la aparición de Trazas (2025, Aloud Music), esta nueva colección de canciones completa el díptico que Salvaguarda publica en formato vinilo.
Pulso no es solo un nuevo conjunto de temas, sino una continuación natural. Si Trazas era la huella de lo que se pierde y giraba en torno a la nostalgia, el duelo y el letargo, Pulso representa la vida abriéndose paso como respuesta.
Un pulso no solo es el latido que confirma que algo sigue vivo, sino también una fuerza que empuja hacia delante. El calor que vuelve al cuerpo, la sangre recuperando su lugar en cada músculo y la necesidad de luchar. Una explosión que ya apenas puede mantenerse contenida y te hace apretar los dientes, cerrar los puños y levantar la cabeza.
Las canciones de Pulso, que han sido grabadas y mezcladas por Juan Blas en Westline Studios y masterizadas por Marvin T., verán la luz a través del sello Aloud Music, que acompañará la edición del proyecto completo en vinilo.
Mientras tanto, Salvaguarda se encuentra preparando su presentación en directo, con las que el grupo terminará de dar forma sobre el escenario al recorrido de estas seis canciones.
La primera edición en vinilo es en color rosa suave, light pink, 140 gramos, y consta de 200 copias.
TRAZAS · Nuestra historia
A veces los nombres llegan sin aviso. Los buscas, los descartas, los vuelves a buscar… hasta que uno decide quedarse. “Salvaguarda” se instaló en nosotros como si siempre hubiera estado ahí. No fue ni un relámpago ni una Epifanía. Nos recuerda que todos tenemos algo que proteger: un recuerdo, un lugar, un trozo de nosotros mismos, o esta comunidad que emprendimos hace un año.
Quizá nos sentimos en casa cuando lo pronunciamos. Venimos de caminos distintos (Alicia Nurho, Deriva, Balaena, Jardín de la Croix), y en “Salvaguarda” encontramos un espacio común para crear comunidad, compartir nuestras distintas sensibilidades artísticas y construir algo muy valioso juntos.
“Trazas” es nuestro primer trabajo como banda. Lo hemos tejido con paciencia y mucho mimo. Nos obsesionaba encontrar un punto de equilibrio entre lo que cuentan las letras y lo
que cuenta la música cuando no hay palabras. Queríamos que cada tema tuviera su propia voz, que cada sonido tuviera una sentido pleno y propio.
En el fondo, “Trazas” es una metáfora de un viaje; un peregrinaje que todos, en algún momento, hemos emprendido. Son historias que decidimos mirar de frente, compartiéndoles entre nosotros, y con cariño y cuidado, transformarlas y vestirlas de música. Historias que, al contarlas, dejan huella. Porque de eso hablan las trazas: de las marcas invisibles que deja
el paso del tiempo, de las cicatrices que unas veces duelen y otras se quedan viviendo calladas, de las pequeñas señales que nos recuerdan que estuvimos ahí.
El peregrino, onírico y titánico, se arranca del paisaje en “Hojas”, transita laberintos mentales en “Coriolis” y vive la caída de un imperio olímpico con el quebranto poético en “Óxido”.
Pasarán los años y no habremos acordado si somos del frente judaico popular o el frente popular de Judea, pero para dar una clave sonora al oyente, sonaríamos a una banda sonora en clave de rock alternativo.


